Crónicas de caza menor 2010-2011 .

31 de Octubre

Este pasado domingo se abría la caza en el unico coto que tengo este año. No madrugue ya que llegue tarde al pueblo porque el sabado tuve una boda a medio dia. A las 9 de la mañana hora nueva estaba cazando.
Nada mas salir del coche enfile por un camino que me llevaba a las laderas que iba a cazar y vi una sombra por un labrado y coño, una perdiz a peon, eche a correr pero logicamente la perdiz corrio mas que yo y al final echo a volar, la encare y solte 3 disparos pero se fue a criar, el tiro era muy largo y ademas estaba el dia nublado oscuro que se veia fatal. La mañana prometía, si las perdices habían bajado hasta el coche a recibirme, eso era buena señal.
Continue por el camino hasta la ladera y me adentre en ella. Es una ladera larguisima, de varios kilometros, con un monton de barrancos que la cortan, mucha aliaga, espinos, muchas piedras sueltas, rocas, en fin, durisima de andar, muy dificil. Iba con la idea de hacerme con una perdiz y marcharme a casa. Como hay pocas perdices, a ver si tengo suerte y me hago con una perdiz a primera hora y me retiro a casa. Como son 4 domingos de perdiz y hay poquitas, con 1 que cace ya tengo bastante.
Poco a poco fue cundiendo la desilusion en mi, no se oia ni un solo disparo, fueron pasando las horas sin conseguir ni verlas, me cruce con varias manos y el desanimo era el comentario general, todo el mundo igual, ni verlas siquiera.
Decian que hasta hacia pocos dias se veia algun bando, que no entendian donde se habian metido las perdices. Yo recordaba que de pequeño decian que el dia previo iban a volarlas al anochecer para que no estuvieran en sus lugares habituales y que se desperdigaran, esto lo hacian las cuadrillas para joder.
Total, que a las 15 horas estaba en el coche sin una pieza, ni conejos, ni liebres, ni perdices, con una desilusion tremenda.
Desde luego que no vuelvo mas alli, matar ahora una perdiz seria un crimen, puede suponer la desaparicion.
Con todas las personas que he hablado les he dicho que por favor no les tiren, que las dejen.

6 de Noviembre

Me invitó mi hermano a cazar a Huesca a las perdices y para allá que me fui. Madrugón, 200 km de trayecto después de haberme acostado a las 12 y pico de la noche, es decir, poco dormí.

Quedamos a desayunar en una gasolinera a las 8, y allí nos presentamos, desayuno largo y tranquilo, muchas risas con los amigos. Una mañana feliz, con sueño pero feliz.

Por fin a las 9 estábamos cargando las escopetas y echamos a andar. Primero miramos un llano con rastrojos con mucha hierba y enseguida movimos perdices, disparamos los 3 pero sin acierto. Concretamente yo disparé a una que venia revolada, me paso por delante, larguita pero a tiro, le solté los 3 disparos pero se rió de mi jejejeje que jodía la perdiz jajajajaja, que bonitas son, que vuelos se meten ayyyyyy. Dimos la vuelta a una ladera sin ver nada y volvimos al punto de partida y de ahí nos dirigimos a la ladera del río. Allí me mandaron entrar por medio porque hay una asomada buenísima dónde seguro había perdices de las que habíamos volado. Entre de puntilla sujetando a mi vizla, que obedientemente entro a mi lado a la asomada y brrrrrrrrrrrrrrrrrrr volaron 2 perdices de abajo ¡¡¡¡¡¡ pim !!!! ¡¡¡¡¡ pam !!!!!! hace un extraño la de mas abajo y vuela otra perdiz a la que apunto puesto que las otras ya se han salido de mi vista ¡¡¡¡¡¡ pum !!!!!!! y se va de rositas..... se me quedo una cara de gilipollas viendo como mi hermano y nuestro amigo se están partiendo de risa en fin, no voy a poner excusa alguna, muchos meses sin apretar el gatillo, el día estaba nublado, oscuro y se veía poco, ademas menos de 5 horas de sueño se notan para disparar...

Seguimos ladera adelante, mi hermano baja una perdiz a la que yo también he disparado, por respeto a los mayores, hemos disparado a la vez le digo que si, que el la cazó... fuimos a cobrarla y no aparecía por ningún lado, era una zona con muchísima leña, había que llevar la escopeta muy alta para que no se fuera enganchando, estuvimos media hora hasta que empezamos a encontrar plumas por todas partes, poco a poco fuimos ajustando la zona hasta que mi hermano la vió en el suelo pero con el problema de que no podíamos llegar a ella por la maleza. Los perros no daban con ella y ya por fin mi braca hungara la engancho y la mordió con muchísimas ansias y se acerco hasta mi pero no me la dió en la mano, la dejo en el suelo, estaba bastante machacada, no se si por sus mordiscos o por los dos disparos que llevo. No le di importancia a la perra porque me di cuenta que estaba muy ansiosa, ya de ahí en adelante se tranquilizó.

Seguimos por la ladera, fueron volando perdices casi todo el rato, a veces a tiro, a veces fuera de tiro. Estuve muy muy lento de reflejos, para cuando me echaba la escopeta estaban fuera de tiro, estaba muy mal de reflejos, me costaba mucho verlas. Esto de trabajar con luz artificial todo el día y siempre con los ordenadores imagino que esta haciendo mella en mis ojos.
Poco a poco, empece a mosquearme, ¿ que es esto ?... joder, todo el rato volando perdices y sin disparar o fallando los tiros. Si no aprovecho las oportunidades me voy a ir a casa bolo. Mi enfado iba en aumento, poco a poco fui acelerando y claro mis acompañantes de mano se quedaban atrás y estoy me ponía de mas mala leche, iba yo pensando que la próxima perdiz que me vuele aunque sea a 150 metros la disparo estoy harto de que se me rían.
Seguimos por la ladera, la perra va cazando, guiando de alguna manera con el morro en el suelo, y brrrrrrrrrrrrr me vuela una perdiz bien lejos ¡¡¡¡ pam !!! ¡¡¡¡ pam !!!!! y cae como un trapo al suelo, echo a correr con una sonrisa de oreja a oreja para allá pensando si habrá caído en los espartales que se veían o al final en una barranquera, me pongo a buscarla, la perra cogía algún rastro pero lo perdía, subió nuestro amigo con su dratar pero entre los dos perros y los dos monos no eramos capaces de dar con ella, y me empece a mosquear, manda huevos que no seamos capaces de encontrarla, empiezo a caminar en círculos alrededor de donde mas o menos ha caído y de repente veo que mi húngara se queda de muestra, corro hacia allí por si acaso y cuando llego veo la perdiz en el suelo y la perra se tira a por ella, la dejo morderla tranquilamente y me alejo un poco para que la perra tenga su espacio y la pueda morder a gusto y de paso para que me la traiga unos metros, la llamo y me la trae a la mano, se la quito de la boca muy muy despacio cuando la perra ya me deja cogerla de su boca, con tranquilidad para que la perra pierda sus ansias y fenomenal la perra.

Seguimos ladera adelante, me vuela una perdiz de las narices ladera abajo a la cual no disparo porque no se donde anda mi amigo, pierdo de vista la perdiz y oigo un disparo hacia detrás y veo como cae la perdiz al llano y echa a correr, mi amigo baja corriendo, su perro tras de él, y yo riéndome desde arriba viendo como la perdiz les va tomando ventaja Muy contento Muy contento Muy contento . Mientras estoy mirando la imagen, mi perra los ve que corren y ella arrea a correr ladera abajo, llega al rastrojo, le cuesta pillarlos, los adelanta y un poco mas adelante engancha la perdiz ¿Como??? ¿Como??? Muy contento Muy contento Muy contento todavía me río mas viendo la secuencia Muy contento Muy contento Muy contento y claro mi perra me trae a mi la perdiz.

Cazamos media horita mas y nos retiramos, queda toda la temporada por delante y no hay que abusar de las perdices, llevamos 1 perdiz cada uno y con eso sobra, el buen sabor de cazar en familia y con amigos, las anécdotas, mi perra que no deja cobrar a los demás perros, ni siquiera a su propia madre jejejejeje que malcriada esta perra. Muy contento Muy contento Muy contento .

 

 

 

11 de Diciembre .

El sábado después de pasar todo el día en tierras de caza regresé a casa agotado pero feliz de haber pasado un día en el campo respirando aire puro, viendo paisajes, haciendo lo que me gusta, con buenos amigos. Por fin un día de sol sin lluvia ni nieve ni niebla, un lujo de día.

Y claro, rapidito a recoger los trastos, ducha y a cumplir con los cachorros, la parienta y lo que se tercie.

La parienta le tocaba cena de amigas, enseguida nos abandonó y allí me quedé con mis dos cachorros de 5 y 9 años, baños, cenas y tras recoger: “chicos,¿¿ paseamos a la perra ??? “… se hace el silencio… “si papá, vamos al parque Daoiz a tirarle la pelota”... A vestirnos y salimos los 4 para allá. Como ya son las 22:00, según normativa del ayuntamiento en los parques se puede soltar a los perros después de las 20:00. Así que a los niños les encanta ir con la perra a tirarle la pelota para que se la traiga. La perra ya tiene 15 meses y todavía sigue siendo una mas de la manada que forman mis 2 hijos y la perra, da gusto verles jugar. Nunca imaginé que iban a jugar tanto los niños con la perra. A pesar de los inconvenientes de tener un animal en casa, el ver estas escenas hace que merezca la pena.

Aprovechando que los niños estaban entretenidos me metí al bar que esta allí mismo…
¡¡¡ Camarero por favor, un white label con coca cola !!!.... mientras esperaba a que me lo sirviera empecé a repasar el día que había tenido.

A las 7:45 recogí a un amigo en su casa que me invitó a cazar. Habíamos quedado en un pueblo con otra persona más y teníamos que recoger de camino a sus perros. No había tiempo que perder. A las 9:00 estábamos en el bar desayunando los 3 cazadores café con leche y sobaos… si si sobaos… hablando acerca de la zona a cazar, la estrategia a seguir, primero cazaríamos el llano, lo registraríamos a fondo para ir empujando las perdices poco a poco a la ladera. Es un llano con muchos ribazos y muros de piedra que hay que mirar despacito porque se quedan en cualquier lado.

Llegamos al cazadero pasadas las 10:00, yo ya estoy nervioso, vaya horas de empezar a cazar (manda huevos…), entramos por el camino y veo un bando a peón por un rastrojo, paro el coche y salgo corriendo como un poseso dando un pequeño rodeo para volarlas hacia dentro del coto en vez de hacia fuera, las perdices vuelan rectas pero las pierdo de vista. Regreso corriendo al coche y me dicen que han volado rectas y luego las han perdido de vista pero que no creen que hayan volado hacia la ladera. Dejamos allí mismo los coches y arrancamos a cazar, mi amigo pegado al camino, 200 metros más allá el otro cazador y al fondo del todo pegado a la ladera de las tablillas voy yo.
Comenzamos la mano, yo voy asomándome de vez en cuando a la ladera, a los 10 minutos vuelan perdices, se tiran a la ladera, vuelan hasta abajo cruzan el barbecho y se echan a la ladera de enfrente que es del otro coto, no van mas de media docena, así que faltan perdices. Seguimos durante una hora sin volver a ver nada ¿ dónde se habrá metido el resto del bando ?...

Nos juntamos y decidimos volver hacia el coche y cuando echamos a caminar vuela el bando que habíamos visto primero por el llano, una docena de perdices volando rectas hacia los coches. Por tanto, el bando de la ladera no era el mismo. Echamos a caminar hacia las perdices, yo voy por la izquierda y me abro mucho y acelero mi ritmo para darles la vuelta y así evitar que se salgan del coto, llego de nuevo a la ladera inicial. Cuando estaba llegando a la ladera veo una perdiz a peón como a 100 metros que estira la cabeza y echa a volar entrando en la ladera, corro por si hay mas perdices pero nada, al cabo de un par de minutos oigo volar una perdiz pero no la veo. Miro hacia la ladera y justito la veo que desaparece en la traspuesta pero volando hacia detrás. Cabreo porque iba a tiro, iba rasita, imagino que por eso no la ví, que torpeza la mía. Sigo ladera hacia delante, a por la otra perdiz, voy haciendo asomadas para intentar sorprenderla y de paso mirar también el llano por si hubiera alguna otra perdiz. Como un kilómetro adelante al asomarme voló la perdiz de abajo del todo, fuera de tiro. Y hacia detrás remontando la ladera, hacia dónde voló la otra perdiz. Mis compañeros iban haciendo el llano y aquí me entró la duda de si romper la disciplina de grupo e irme a por esas dos perdices o seguir con la mano. Decidí seguir la mano por el llano. Continuamos media hora sin volver a verlas. Cruzamos una val y cogimos otra mano, uno por el llano, otro por la parte alta de la ladera y a mi me tocó ir a media ladera, otra media hora sin ver nada.

Hubo un cambio de estrategia, ahora irían dos por el llano y yo por la ladera, más bien alto, entrando y saliendo de la ladera. Es un llano querencioso donde a veces se dejan disparar a tiro, pero el objetivo es volarlas y meterlas en la ladera, es una ladera casi pelada, muy dura y difícil de andar, con zonas en las que tiene mas de 300 metros de longitud desde arriba hasta abajo. Echamos a andar y cuando voy a entrar en la ladera veo que mi braca empieza a guiar, me quedo con la duda de si serán perdices o pajaritos, dudo un momento si hacer caso a la perra o pasar de ella… le doy un voto de confianza y la sigo, cada vez va mas en tensión, de vez en cuando gira la cabeza hacia atrás para ver si estoy y como reclamándome que fuera mas rápido, acelero y me pego a la perra, seguimos medio kilómetro y nos metemos en la ladera, está en sombra y no hay mucha luz, oigo volar perdices pero no las veo, la perra se acelera, veo perdices que vuelan hacia abajo pero las pierdo de vista, porque trasponen, una perdiz vuela del morro de la perra hacia detrás levanto la escopeta y casi de mis pies se levanta otra hacia arriba cual faisán, me olvido de la otra la apunto y por el rabillo del ojo veo otra perdiz que vuela hacia detrás, me estoy volviendo loco con tanta perdiz, me he metido en medio del bando, mejor dicho, la perra me ha metido en medio del bando, ¡¡ pam !! la perdiz cae al suelo ¡¡ bien !! la perra corre hacia atrás en vez de ir a cobrar la perdiz y le vuela otra perdiz del morro pero rasita y no la puedo disparar, yo la sigo y cuando se separa de la perra ya un poco larga ¡¡ pam   pam !! a criar, corro hacia dónde cayó la perdiz pero no la encuentro, joer que torpe soy para cobrar, la perra llega corriendo y se pone a cazar ¡¡ trae, trae !! veo que coge rastro y encuentra la perdiz, la muerde con muchas ansias y me la trae a la mano, no quiere soltarla y la dejo que la muerda, y despacito acariciándola se la cojo de la boca, la felicito mil veces. Ya tengo perra de perdiz, me las ha guiado, me he metido en medio del bando, tenía que haber hecho doblete pero cuesta mantener los nervios cuando te vuelan perdices de los 4 costados, hacía mucho tiempo que no me pasaba esto.

Me voy a buscar a mis compañeros para contarles lo sucedido y que decidan si vamos atrás o adelante porque hay perdices en ambos sentidos. Decidimos ir adelante, pero cambiando, yo iré a media ladera, uno por arriba y otro por el llano, van volando perdices por delante pero siempre fuera de tiro, durante media hora van volando desde abajo o media ladera pero sin dejar acercarse, me estoy cabreando, nos están toreando y eso me fastidia jejejejeje. Que vuelos pegan, que bonito. La ladera se complica, el suelo es de piedra suelta y voy patinando, está peligrosa y esto no me permite caminar rápido. Las perdices se están riendo de mi grrrrrrr.

 Esto es lo bonito de la caza, así se hace uno cazador, cuando ante las dificultades no cunde el desanimo sino todo lo contrario.

Mi cubata se ha acabado mientras sigo repasando mi feliz jornada de caza, sigo viendo a través de la cristalera como juegan los niños con la perra en el parque, tengo sed, ¡¡ Camarero por favor, otro White label, gracias !!. Mientras el camarero me servía de nuevo me meto en mis pensamientos, entro en ese estado de hipnosis, debo parecer una estatua.

En una vuelta de la ladera oigo volar una perdiz muy muy cerca, pero por más que miro no consigo verla, y me ha debido volar a menos de 10 metros, ya la veo pero fuera de tiro, va ladera adelante pero bajando, y sigo caminando por la ladera. Mis compañeros han desaparecido, no los veo, intento llamarlos pero no tengo cobertura. Visto lo visto, me bajo al llano a mirar los pequeños cerretes, son muchas la perdices que han entrado en ellos y seguro que alguna oportunidad tendré.

Me asomo en el primero, las perdices me torean, vuelan de abajo, hacia detrás, hacia abajo y adelante hacia al siguiente cerrete. Cruzo el labrado, con el barro de estas lluvias resulta muy pesado.

Entro en el cerrete siguiente, esta vez por bajo. Las perdices me vuelan de arriba hacia la ladera, paro y dudo ¿ vuelvo a la ladera o sigo por el llano hasta las tablillas ?…….. no se que hacer, brrrrrrrrrrrrrrrr vuela otra perdiz de abajo, de un pequeño ribazo que partía desde el cerrete, por supuesto vuela fuera de tiro. Empiezo a dudar acerca de haber bajado solo hasta ahí, me están toreando, si hubiésemos bajado 2 cazadores otro cosa habría sido. Decido seguir por el llano hasta llegar a las tablillas. Otra vez embarrado.

Llego al último cerrete dónde vi entrar la perdiz, inmediatamente mi perra coge el rastro, yo llego reventado del barro, la perra me mira como diciendo “venga tío viejo, que te pesa el trasero”, la llamo y viene, cojo aire, y entramos a dar la vuelta, la perra va guiando y yo pegadito a ella, vamos bordeando el cerro por bajo brrrrrrrrrrrrrr vuelan dos perdices  hacia mi derecha rodeando el cerro para intentar taparse ¡¡ pam !!... va tocada… la perra echa a correr yo también pero veo que vuela otra perdiz larga desde el llano ¡¡ pam pam !! no la toco, mientras estoy recargando veo que pasa una perdiz a peón  a 2 metros de mi hacia atrás pero desaparece sigo mirando y no la veo brrrrrrrrrrr  levanta el vuelo, ¡¡¡ que susto !!! pasa por encima de mi cabeza cual faisan ¡¡ pam !! cae la perdiz, llamo a la perra. Vuela otra perdiz desde el llano pero mas lejos que la anterior no le disparo, ¿ dónde coño estará la perra ?, veo otra perdiz a peón que corre e intenta volar pero no puede, debe ser la primera, le tiro en el suelo, larga, pero no la toco, veo 2 perdices que vuelan desde arriba y veo que va la perra tras de ellas. Busco la perdiz a peón pero no la veo. Por fin veo la perdiz a peón un poco mas larga, apunto bien, levanto el tiro un palmo por encima de la cabeza, esta un poco lejos pero hay que intentarlo ¡¡ pam !! la perdiz se queda en el sitio. Al disparo la perra viene coge rastro de la perdiz y poco a poco va llegando hasta ella y la cobra, la muerde con muchas ansias, y me la trae, cuando está llegando a mi se encuentra la otra perdiz y se para, suelta la primera y coge la nueva, se viene hacia a mi pero se vuelve, suelta la segunda, coge la primera y otra vez lo mismo, me entra la risa, la perra se extraña de ver dos perdices y mira a las dos en el suelo y no sabe que hacer jejejejeje, la llamo “Luna trae” me trae una de ellas, me la da y se va a por la otra y me la trae también.

¡¡ Javier ¿ en que estás pensando ?!! El camarero me está mirando riéndose, me despierto de mi letargo, mi cubata se ha acabado. ¡¡ Paco ponme otro White label !! Se ríe y me dice “hoy te leen la cartilla…jejejeje”, bah, estoy de Rodríguez no problem contesto. Me lo pone, bebo un sorbo y de nuevo entro en un estado de hipnosis.

Llego a las tablillas y ahora dudo de nuevo, miro el reloj, las dos, que raro que no me hayan llamado para comer, miro el móvil y no tengo cobertura. Estoy en el fondo de un valle, no me queda otra que subirme al llano y olvidarme de la perdices, menuda cuestón para llegar al coche, ufff me van a tener que mandar un bulldozer para remolcarme. Malo será que de aquí al coche no pueda tirar alguna. Cuando estoy llegando al llano me entran 2 llamadas perdidas, llamo y oigo una voz que dice “¿ no tienes hambre ?” y contesto “yo siempre tengo hambre”. “¡¡¡¡ espabila que es tarde !!!!... en 15 minutos estoy el coche, pongo la directa y llego antes que ellos jejejejeje. Nos vamos para la caseta, hay que hacer fuego para asar: chorizo, careta, morcilla, chuletas, salchichas, 3 barras de pan, reserva Solar de Becquer del 2000 de Rioja por supuesto…

Papá papá, estoy cansado, ¿ nos vamos a casa ? me acabo el tercer cubata y a casa, es tarde y hay que descansar de ese día tan intenso. Cuento: un niño, otro niño y la perra, estamos todos, vámonos a casa. Me duelen las piernas de las 4 horas cazando, a pesar de correr 3 días a la semana una hora, el ejercicio de la caza te machaca por muy entrenado que estés.

 

 

 

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